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Domingo 2.11.2014

Halperín: “Sólo el 5% de la población carcelaria es extranjera”

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La reforma del Código Procesal Penal (CPP) que el Ejecutivo envió al Congreso busca agilizar la investigación de delitos pero también contiene un apartado polémico: propone deportar a los extranjeros que sean detenidos in fraganti. El jurista Leandro Halperín (44), especialista en Derechos Humanos y Políticas Penitenciarias, apunta que sólo el 5% de la población carcelaria argentina es extranjera, que el porcentaje se mantuvo estable en la última década y que si prospera la enmienda podría ser recurrida por anticonstitucional.

-¿Cuál es el objetivo de la reforma del Código Procesal Penal?

En primer lugar tiene un objetivo loable, que es actualizar el procedimiento penal, que es viejo y provoca muchos problemas, y debe ser llevado a estándares internacionales. Pero atrás de esos cambios hay objetivos no declarados: por un lado esconder el debate por la inseguridad y generar un placebo, que es mostrar que al discutir este régimen vamos a resolver este flagelo. Esto es falso porque el Código Procesal Penal y el Código Penal llegan tarde frente al delito, es decir, cuando ya se produjo. Y, por otra parte, hay una identificación de poblaciones a las cuales se pretende responsabilizar por la delincuencia.

-¿Qué beneficio a nivel Procesal propone el nuevo Código?

El cambio al sistema acusatorio otorga algunas mejoras para poder avanzar en los procesos. Puede ayudar a acortar las investigaciones pero se necesitarán más y mejores recursos humanos y financieros. Que se acorten los plazos de investigación en delitos de corrupción es un error porque al acusado se lo empieza a investigar cuando está en el gobierno y se lo termina de investigar cuando se va. Lo cierto es que la Policía detiene a una porción ínfima de los delincuentes que, en general, son autores de los delitos menos graves. el tiempo que los detenidos pasan en prisión oscila entre los 3 años y medio y los 6. el estado tiene que prevenir el delito sino lo único que queda es la sanción penal.

-¿Por qué en el Servicio Penitenciario Federal hay un mayor porcentaje de presos extranjeros que en los distintos servicios provinciales?

Por la ley 23.737 (drogas), que invierte la curva de los delitos a lo largo de los últimos 20 años y también por contrabando. Se puede ver que el SPF tiene entre un 17% y 19% de extranjeros estables desde la sanción de esta norma. Y el resto del sistema penitenciario nacional tiene entre un 4% y un 5%. la mayoría de los extranjeros que hoy pueblan nuestras cárceles federales están por delitos vinculados al tráfico, venta o tenencia de drogas. En general no son jefes narcos sino ‘perejiles’ o personas que utilizan esa actividad ilícita como estrategia de supervivencia.

¿Cómo definiría la situación de los extranjeros que se encuentran alojados en los penales argentinos?

Es la misma que la de los argentinos detenidos. Son víctimas de violaciones a los derechos humanos de manera sistemática y estructural. En el SPF se producen todos los tipos de torturas que la “Escuela de las Américas” le enseñó a las fuerzas de seguridad durante la dictadura militar, como el “submarino”, picana, bolsa de aire, golpes en las manos. Esa forma de tratar a los presos complica la vuelta de estas personas al medio libre. Les genera resentimiento, odio y no iguala en oportunidades.

-Los datos oficiales desmienten que haya un aumento en la cantidad de detenidos extranjeros…

Así es. Según el Sistema Nacional de Estadísticas sobre la Ejecución de la Pena (SNEEP) del año pasado en el SPF había un 19% de detenidos extranjeros (14% de países limítrofes). Y al considerar el total del sistema penitenciario argentino la cifra baja al 5%, (4% de países limítrofes).

-Considerando estos números. ¿Por qué razón se intenta magnificar la influencia en el delito de los ciudadanos de otros países?

Querer echarlos del país es una arbitrariedad porque deben tener un juicio y eventualmente una condena. Si los expulsamos no sabremos si cometieron un delito o no y no podrán pagar por ese hecho. Ya lo dijo Mario Vitette (el condenado por el robo al banco de Acasusso en 2006) al irse a Uruguay: ‘me voy a la mitad de la condena gracias a que el sistema argentino consagra la impunidad’. Los extranjeros a la mitad de las condenas se pueden ir expulsados por ley. Y, por otro lado, la Constitución sanciona el principio de igualdad ante la ley, para que no discriminemos de manera negativa al extranjero.

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